sábado, 30 de marzo de 2019

**Mi vida amorosa es un loop 😮**

 Años sin escribir acá y años también tratando de recordar el nombre de la cuenta, hasta que al fin hoy mi cerebro hizo click! Y aquí estoy...

Muchos años, muchos romances, muchas cosas importantes han pasado en mi vida, buenas y malas, pero no viene al caso decirlas porque este blog era un descargo de mi vida amorosa y quiero seguir dándole esa temática porque es la piedra de tope de mi existencia: al leer las antiguas entradas de este blog, me di cuenta que se han repetido los mismos patrones a lo largo de los años pero con personas diferentes. Claramente esto ya lo tenía interiorizado pero al releer mis sensaciones con respecto a esas situaciones fue cuático, es como un sonido que se reproduce constantemente en loop (bucle para los que no saben inglés), y es por eso que luego de un trabajo interno que hice durante el verano de identificar y definir lo que quería del amor de pareja, llegué a la conclusión de que busco relaciones más auténticas y menos superficiales. En este blog no aparece plasmado, pero para contextualizar a que me refiero, el año 2012 todo el mundo empezó a usar WhatsApp, lo que cambió nuestra forma de comunicarnos haciendo todo más expedito. Y el año 2014 apareció una app llamada Tinder que a muchos nos ayudó a conocer gente de una manera  mucho más cómoda: uno le daba like al perfil de otra persona que te gustara, y si esa persona hacía lo mismo con tu perfil era “match”, o sea se gustan mutuamente. Así de fácil, sin analizar miradas, comportamientos, etc. Hicimos match, por lo tanto nos gustamos, así que vamos directo al grano, en el mejor de los casos, intercambios de WhatsApp, conversaciones eternas por chat, citas y una relación si es que resulta todo bien. En el peor de los casos, fotos de miembros que no solicitaste o insinuaciones directas de sólo sexo sin compromiso. Debo decir que mis dos ultimas relaciones serias nacieron gracias a apps similares a Tinder, por lo que puedo afirmar con propiedad que en mi caso no resulta. Encuentro que eso hace que las personas y relaciones sean más descartables, porque es como ir al supermercado: si no te gustó lo que compraste filo, tienes más productos para elegir. Se pierden las ganas de conocer más del otro y tratar de entenderlo, de seguir intentando a pesar de los problemas, total hay más peces en el mar. WTF? En serio? No se supone que la persona con la que estás es especial para ti? Se encuentra tan normalizado ese comportamiento que llega a dar susto. Para mí hacer match es sólo el hecho de que me gustó tu perfil, no tu persona!! Y muchas veces los perfiles no son auténticos, te muestran lo que quieres que veas, no como es esa persona en realidad!! Pero muchos asumen erróneamente que un match o una cita es una vía directa a acostarse contigo, como si se les otorgara por derecho. “Oye pero si te invité a comer, por qué no me dai la pasá?”. Really, dude?? “Oye pero si hicimos match y ahora le dai color para mandarme una foto de tus pechugas, si yo te envíe una de mi pico” Acaso te la pedí yo?? Noo, la mandaste solito pensando erróneamente en que me iba a calentar. 
Es por esto que prefiero una relación más a la antigua (no tanto como Shakespeare con ese romanticismo cursi y vomitivo), pero sí un poco antes de que la tecnología estuviera tan presente en nuestra vida y un chat por WhatsApp reemplazara a una conversación cara a cara...